Luis Fernando Constantino y ¡LO QUE APASIONA!

Todos y cada uno de nosotros tenemos una o varias cosas que en verdad nos apasionan. Cuando podemos desempeñarnos en alguna de estas pasiones, en verdad estaremos muy cerca de la verdadera felicidad. Nada más placentero que hacer lo que nos gusta, lo que nos apasiona.

Quizás este el motivo por el cual varias empresas y compañías vienen obteniendo el éxito, su equipo de trabajo está constituido por seres humanos que aman lo que hacen, desde el portero, la recepcionista, el personal de servicios generales y limpieza, todos y cada uno en los diferentes cargos viven y desarrollan sus funciones con apasionamiento y esta es una de las claves del éxito y la constancia hacia la obtención de las metas propuestas.

Ahora bien, cuando la organización forma, enseña y capacita de la mejor manera para el buen desempeño de las funciones asignadas, no solo gana en fidelidad de su colaborador, aporta de la mejor manera en su formación y crecimiento siendo este el motivo por el cual muchos de los colaboradores cuando se les pregunta como se sienten en el desempeño de sus labores, siempre expresaran agradecimientos sinceros hacia su segundo hogar, su empleo.

Resulta preocupante ver que, en algunas empresas del país, la rotación de su personal alcanza unos niveles demasiado altos, generando gastos prestacionales, en tiempo de formación y adaptación, pero lo mas grave es que indirectamente se forma una imagen muy negativa hacia una marca y en muchas oportunidades hacia un producto. Este fenómeno se ha visto sobre todo en las empresas de servicios y en especial, el sector de los alimentos y bebidas. No son los únicos pero si los mas vulnerables a que se vean afectados, en muchas oportunidades por no tener una adecuada selección de personal y mirándolo desde la otra orilla, muchos aceptan cargos y funciones a manera de escampar sin tener el apasionamiento del cual venimos hablando, cuando no se tiene o no se cuenta con estas cualidades y valores al transcurrir del tiempo sencillamente se “quemaran” y el aburrimiento, la desmotivación se apoderaran de ellos y simplemente se marcharan o por carencia de resultados tendremos que suplir de ellos.

De ahí la importancia de estar continuamente motivándonos y autoevaluándonos, no debemos tenerle miedo a las equivocaciones y los errores, ellos son el motivo que nos conducen a la superación y al crecimiento; la humildad es un factor supremamente importante donde la arrogancia, prepotencia no tienen espacio.

Hoy mi invitación para todos quienes conforman, dirigen o lideran equipos de trabajo, es ser asertivos en el ejercicio de nuestra misión. No significa que tengamos que ser permisivos y mucho menos alcahuetes a la hora de ver los errores, una buena corrección con la argumentación necesaria acompañada de la motivación a la mejora continua, son ganancias incalculables para cualquier situación que se deba enfrentar.

Pasión por lo que nos gusta y hacemos es la clave para lograr tener y conformar un buen equipo de trabajo que arrojen resultados fructíferos.      

Luis Fernando Constantino Camargo.  

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